Las mujeres musulmanas quieren sentirse representadas

Cultura

Las cofundadoras de un colectivo con sede en Londres están utilizando la esfera creativa para romper con los estereotipos de las mujeres musulmanas.

Última actualización: March 7, 2022
9 minutos de lectura

Todos unidos: estamos distanciados, pero no desconectados. Hablamos con nuestro
reparto de Lookbook de Holiday 2020 sobre lo que significa estar juntos en este momento.

El motor del colectivo creativo Hermandad Musulmana es la misión de las cofundadoras Zeinab Saleh, Lamisa Khan y Sara Gulamali: redefinir y visibilizar lo que significa ser una mujer musulmana para ellas. Conseguirlo significa cambiar la percepción que se tiene tanto dentro de su propia comunidad como en la corriente cultural dominante.

"[Si al crecer], hubiera visto imágenes de mujeres musulmanas como las que estamos creando nosotras, creo que no hubiera tenido una relación tan difícil con mi fe", explica Lamisa, escritora y estilista de 25 años. "Hemos creado un espacio para que las mujeres musulmanas puedan vivir su fe sin sentir que tienen que ser un determinado tipo de persona para ser aceptadas".

Estas tres mujeres se conocieron en las redes sociales después de que sus respectivos trabajos les inspiraran a avanzar en la identidad de las mujeres musulmanas. Se unieron a través de lo que Sara llama "una mezcla de pasión y dolor", de lucha para ser aceptadas y vistas, tanto en la industria creativa como dentro de su propia fe y cultura. La Hermandad Musulmana se formó en 2017, y su primera muestra de expresión fueron las fotografías tomadas por Sara, artista y fotógrafa de 23 años. Estas imágenes se alejaban de las representaciones tradicionales y, en su lugar, celebraban la profundidad y la energía de las mujeres musulmanas de su círculo, que aman la ropa urbana y están a la vanguardia.

"Todas tenemos un impulso innato para crear espacios que giran en torno a las mujeres musulmanas, y que buscan que las cosas sean mejores no solo para nosotras, sino también para las que vengan después", explica Zeinab, una artista de 24 años. "Se trata de celebrarnos a nosotras mismas, promover la hermandad y dar voz a aquellas personas que suelen estar marginadas, sin victimizar a ninguna de nuestras comunidades".

"Todas tenemos un impulso innato para crear espacios que giran en torno a las mujeres musulmanas".

Zeinab

Su proyecto y pasión ha evolucionado hasta convertirse en una próspera comunidad internacional que lleva a cabo eventos inclusivos, colaboraciones con marcas, talleres de capacitación para la defensa personal, una revista publicada y muchas otras sesiones fotográficas que defienden el Islam de forma creativa.

Según nos cuentan ellas, el hecho de que sus bases sean virtuales ha fortalecido su capacidad de seguir colaborando en los últimos meses, especialmente después de que Sara se mudó de Londres a Vancouver. A continuación, nos explican cómo han consolidado su propia hermandad y sus iniciativas públicas, y cómo esperan redefinir el significado de ser una mujer musulmana hoy en día.

Las mujeres musulmanas buscan la representación

Zeinab (a la izquierda), Lamisa (a la derecha)

"Nuestro vínculo se formó por el amor y la frustración que sentimos por algunas cosas, y es esa mezcla de pasión y dolor lo que nos une".

Sara

Está claro que las tres se sienten muy afortunadas de haberse encontrado y haber descubierto que sus objetivos creativos están en consonancia. ¿Cómo fue la primera vez que se conocieron y cómo se ha desarrollado su vínculo?

Sara:
Cuando nos reunimos por primera vez, nos sentamos y hablamos sin parar. Ese fue un momento de poder colectivo real. Nuestro vínculo se formó por el amor y la frustración que sentimos por algunas cosas, y es esa mezcla de pasión y dolor lo que nos une. Porque necesitas a mujeres que te apoyen, pero que también entiendan de dónde vienes.

Lamisa: Mi infancia no fue fácil, porque ser musulmana nunca fue bien visto. Me sentí bastante aislada, y no tiene sentido que nadie se sienta así en una sociedad que está tan interconectada. Así que, cuando vi el trabajo de [Zeinab y Sara], me puse inmediatamente en contacto con ellas y les dije que nos reuniéramos en mi oficina. El resto es historia. No tengo hermanas, solo hermanos, y ha sido un placer explorar mi creatividad, fe, identidad y fuerza con [estas mujeres].

Zeinab: Soy la única hija de mi madre, así que siempre he anhelado tener una hermana mayor, y Lamisa es eso para mí. Hablamos todos los días, duermo en su casa, y su madre es como mi tía. En cuanto a Sara, creo que no he conocido nunca a nadie que haya tenido la misma experiencia que yo en la escuela de arte. Ese no es un entorno fácil para un musulmán, así que Sara y yo estamos muy unidas por eso. Sara es mi hermana menor.

Creo que no hay nada comparable a que tus hermanas y tu comunidad te apoyen. Saber que cuento con el apoyo de estas dos mujeres es una sensación realmente increíble. Lamisa y Sara han sido una gran fuente de fuerza y…

Lamisa: …confianza y consuelo.

Zeinab: Y afirmación. Sí, son mis hermanas.

"Encontré un consuelo real en el Islam, porque me proporcionaba una identidad y comprensión compartidas con mis iguales que no podía encontrar en ningún otro sitio".

Lamisa

¿Cómo influyen las creencias que comparten como mujeres musulmanas jóvenes en su enfoque creativo y su producción?

Zeinab:
El Islam nos enseña a ser considerados, empáticos y hospitalarios con todo el mundo. A cualquiera que entre en la mezquita se le recibe con los brazos abiertos, y mi familia siempre me ha enseñado a ser inclusiva con todos. En los pilares del Islam, el zakat es un pago obligatorio a la caridad, una muestra de que el cuidado de la comunidad está realmente arraigado en nuestra fe.

Lamisa: Estaba leyendo un libro sobre el conocimiento compartido que tenemos con las personas de orígenes marginales y étnicos porque ellos nos entienden sin tener que darles explicaciones. No tengo que explicarles por qué no bebo, por qué mis padres quieren que vuelva a casa antes de las 9 de la noche, o por qué no me visto de una determinada manera. Encontré un consuelo real en el Islam, porque me proporcionaba una identidad y comprensión compartidas con mis iguales que no podía encontrar en ningún otro sitio.

Las tres se conocieron a través de Instagram y, de hecho, lanzaron primero la Hermandad Musulmana como una cuenta de Instagram. Consiguieron un número considerable de seguidores sin importar el idioma o la procedencia. ¿Cómo lograron mantener su fuerte sentido de la hermandad de forma virtual y dar visibilidad fuera de lo que es Internet?

Zeinab:
Las redes sociales nos han servido para encontrar a nuestra gente. El momento en que trasladamos nuestra comunidad virtual a un espacio "físico real" con el lanzamiento de nuestra revista fue increíble [en el 2019]; asistieron más de 200 personas. Fue todo un éxito. Bebidas sin alcohol, un lugar para orar, ponentes increíbles y DJ musulmanes.

Lamisa: La razón por la que tenemos tanto apoyo es porque venimos de un espacio muy auténtico. Somos, literalmente, mujeres musulmanas que crean imágenes para mujeres musulmanas. Instagram nos ha proporcionado una plataforma en la que podemos contemplar la vida de las personas y entender que son similares a las nuestras, lo que te da ese sentimiento de comunidad, más allá del espacio y la geografía.

Tres años después, ¿cómo desafía Muslim Sisterhood las actitudes anticuadas tanto dentro como fuera de la comunidad musulmana?

Zeinab:
Estamos desmantelando la representación en nuestro trabajo priorizando el talento negro, musulmán y de las personas de color. Nos importa quién está detrás de las fotos y el equipo que ha llevado a cabo la sesión, y no solo la persona que aparece en la valla publicitaria. Estamos creando nuevas oportunidades fuera del enfoque blanco y de las estructuras lineales o normativas. Las cosas han florecido de forma natural, Alhamdulillah. Un momento muy importante fue la organización de talleres de danza del vientre, de producción de nuestra revista y de elaboración de incienso. Fue increíble pedir a las mujeres musulmanas que organizaran sus primeros talleres.

Lamisa: Inicialmente, nuestras imágenes reflejaban nuestras infancias en los barrios marginales de Londres y querían plasmar esa estética. Por eso, realizábamos las sesiones de fotos en sitios como Brick Lane y Brixton, lugares que eran centros de la comunidad y la cultura pero que estaban siendo víctimas de la gentrificación. Posábamos dentro de las tiendas halal, los mercados y autoservicios, y los propietarios de esos comercios nos mostraban su apoyo: "Recuerda etiquetarnos en Instagram", nos decían. El año pasado, en una sesión fotográfica para una marca, volvimos a uno de esos autoservicios para hacer allí algunas fotos. Sentimos, que de alguna forma, estábamos completando un círculo.

Zeinab: Nos invitaron a participar en el Canal Islam [con sede en el Reino Unido], que es el que mi madre y mis tías ven. Fue increíble porque pudimos dirigirnos a nuestra comunidad, especialmente a los más mayores, y promover la solidaridad y la multiplicidad de las mujeres musulmanas y las personas no binarias, yendo más allá de nuestra red de Instagram.

Las mujeres musulmanas buscan la representación

"Creo que no hay nada comparable a que tus hermanas y tu comunidad te apoyen".

Zeinab

Como cofundadoras a las que les apasiona lo que hacen y que dedican el mismo tiempo a este proyecto, ¿cómo influye el poder del grupo en su trabajo, de modo que puedan crecer tanto a nivel personal como creativo, a la vez que lo hace su comunidad?

Lamisa:
Soy la más clara y extrovertida, así que he adoptado las funciones de ampliar nuestra red de contactos. Zeinab es muy organizada y meticulosa, por lo que asume funciones logísticas, y nos intercambiamos quién comprueba los correos electrónicos y los borradores finales. Sara solía ser nuestra fotógrafa, pero ahora se encarga de las cuentas y de cualquier trabajo remoto que tengamos. Puedo confiar en ellas para transmitir la misma visión, y si no estamos de acuerdo en algo, lo hablamos y llegamos a un acuerdo.

Sin la Hermandad Musulmana, no podríamos llamarnos estilistas o directoras creativas, porque acceder a esas profesiones es muy difícil. Hemos podido aprender estas profesiones nosotras solas, y nuestra actitud de hacerlo nosotras mismas ha hecho posible que podamos transmitir nuestros conocimientos a otros.

Sara: Tenemos posibilidades y oportunidades que ofrecer más allá de nosotras mismas. Nos encanta contratar a amigos y a otras personas de nuestra comunidad, sobre todo ahora que estoy en el extranjero, y darles así oportunidades para crecer y tener éxito con nosotras. Cuando trabajamos de forma colectiva, somos capaces de llegar mucho más lejos. También es fundamental saber que nos tenemos las unas a las otras para desahogarnos cuando queremos tirar la toalla, o cuando nos sentimos mal o estamos frustradas. Una de nosotras tomará la iniciativa y nos dirá: "Está bien, yo me encargo".

Zeinab: A veces trabajar con más personas puede ser un poco estresante porque dejas de tener todo el control sobre las cosas. Pero en realidad, es increíble saber que puedo contar con ellas para darme apoyo, hacer el trabajo, combinar todas nuestras habilidades y crear cosas que van más allá de nosotras. Sé que el trabajo que vamos a crear será hermoso y significativo para toda nuestra comunidad.

Reportado: julio 2020

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