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Conoce a Dulce Orihuela

Lucha por la inclusión

Desde que era una adolescente, los padres de Dulce Orihuela la animaban a que encontrara una actividad para hacer durante su tiempo libre. Intentó con todas las actividades, desde natación hasta zumba, pero nada encendía su pasión hasta que se probó los guantes de boxeo de su padre.

Ahora, como boxeadora profesional, la lucha más grande que tiene que enfrentar sucede afuera del ring, más precisamente en el barrio de Tacubaya ubicado en la Ciudad de México. Como entrenadora en TRASO, un gimnasio que brinda clases semanales de boxeo combinadas con terapia grupal y talleres educativos, está trabajando para combatir la violencia comunitaria, la falta de recursos y la marginalización.

"Si los niños están de mal humor o se sienten frustrados, se pueden deshacer de este sentimiento pegándole a la bolsa de boxeo o enfrentándolo", comenta Dulce.

Dulce tuvo que convencer a su padre para que la dejara boxear y, después de haberse anotado para entrenar, estaba en el ring una semana después. Su oponente trató de intimidarla empujándola al principio de la pelea.

"La chica se paró sobre mi pie y me empujó, y cuando hizo eso, sentí que estaba sin fuerzas sobre la tela", recuerda.

Fue una caída dura, pero Dulce se levantó, se sacudió y peleó duramente hasta que la campanilla sonó. Cuando volvió a su rincón, su entrenador le dijo que ella iba a ganar. Las palabras de ánimo funcionaron, porque ganó la pelea por nocaut. Desde ese momento, se ganó una reputación de ser una de las boxeadoras más duras del gimnasio. Su ética de trabajo era contagiosa y la gente empezó a tomarla en cuenta.

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Sin darse cuenta, los niños hacen ejercicio y al mismo tiempo se divierten. Sudan un montón, pero están felices y me gusta ver cómo tratan de superarse".

Dulce Orihuela
Entrenadora de boxeo

"Todos me preguntaban si quería convertirme en entrenadora", comenta Dulce. "Después de haberlo meditado, dije: bueno, voy a probar. Y me di cuenta de que realmente me gustaba".

Dulce no entrena a los niños que van a TRASO para convertirlos en boxeadores de calibre internacional, pero les está dando las herramientas y la confianza para ser campeones de su propia vida.

Para Dulce, los aspectos básicos del boxeo forman una base para desarrollar el carácter, la perseverancia y la determinación, sobre todo en las niñas pequeñas.

"Los hombres no son los únicos que pueden ser fuertes. Las niñas pueden hacer los mismos trabajos duros. Ya no vivimos más en las viejas épocas".

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