El deporte salva vidas

Comunidad

Desde hace más de 40 años, un club de nado sincronizado de Harlem (Nueva York, EE. UU.) ayuda a sus miembros a mantenerse activos en el agua y en su comunidad.

Última actualización: 12 de agosto de 2021
6 minutos de lectura

"En buena compañía" es una serie acerca de equipos y clubes que desafían el statu quo en sus deportes.

En un pequeño callejón sin salida de 135th Street, al oeste de Harlem (Nueva York, EE. UU.), varios "veteranos" (como ellos mismos se hacen llamar) con mascarilla y sudadera roja se saludan con el codo en lugar de abrazarse. Por primera vez en meses se reúnen a las puertas del centro recreacional Hansborough, al que ellos se refieren como "las termas". En su impresionante piscina cubierta con mosaicos, estos hombres y mujeres han practicado sus brazadas y patadas de waterpolo como miembros de los Harlem Honeys & Bears, un equipo de natación sincronizada para personas mayores que ha hecho olas desde 1979. El nombre del equipo procede en parte de la jerga de finales de los 70, según Rasheedah Ali, una de las integrantes del equipo. "Había hombres y mujeres: las mujeres son como la miel ("honeys") y a los osos ("bears") les encanta la miel. Por eso los fundadores eligieron el nombre Harlem Honeys & Bears", afirma Rasheedah.

Algunos de los miembros del equipo llevan practicando natación toda su vida, a pesar de las piscinas segregadas; otros no superaron su miedo al agua hasta después de cumplir los 60 años. Juntos han ganado premios, han superado enfermedades crónicas, han forjado una amistad y, quizás lo más importante, han compartido su pasión y sus habilidades con la comunidad en un programa de natación para jóvenes. "Tu recompensa como entrenador es ver a personas jóvenes nadando con facilidad", afirma Luther Gales, presidente del equipo. Además, teniendo en cuenta que, según los estudios, los jóvenes afroamericanos tienen más probabilidades de ahogarse, los Harlem Honeys & Bears no solo comparten su pasión por el deporte (que ya de por sí es un gran regalo), sino que también salvan vidas.

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En buena compañía: Honeys & Bears de Harlem 
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Te presentamos a los Honeys & Bears

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Rasheedah Ali

A Rasheedah, que nació en Cincinnati en 1935, le encanta el agua desde que era niña. Ya entonces la llamaban "la Esther Williams afroamericana" por las acrobacias que hacía en el agua. Más tarde, se mudó al norte de Nueva York, donde reside desde entonces: "Me encanta Harlem. Es el único lugar en el que quiero vivir. Mi próximo destino será el paraíso", afirma.

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Mónica Hale

"Si puedes flotar, puedes practicar natación sincronizada", afirma Mónica, la capitana del equipo, que encontró en el agua un refugio para sus malas experiencias. "Tienes que conocer realmente a tus compañeros, porque su vida está en tus manos", explica Monica al hablar sobre la relación que todos han forjado con el paso del tiempo".

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Joyce Clarke

Un grave problema de salud a los 62 años hizo que Joyce se diera cuenta de que quería superar el miedo al agua que tenía desde hacía años y aprender a nadar. Desde entonces, forma parte del equipo. "Mi cuerpo está acostumbrado a madrugar lunes y miércoles", comenta Joyce, refiriéndose a su disposición para ir a nadar a la piscina del barrio, que estuvo cerrada debido a la COVID-19.

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Mónica Hale

"Si puedes flotar, puedes practicar natación sincronizada", afirma Mónica, la capitana del equipo, que encontró en el agua un refugio para sus malas experiencias. "Tienes que conocer realmente a tus compañeros, porque su vida está en tus manos", explica Monica al hablar sobre la relación que todos han forjado con el paso del tiempo".

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Joyce Clarke

Un grave problema de salud a los 62 años hizo que Joyce se diera cuenta de que quería superar el miedo al agua que tenía desde hacía años y aprender a nadar. Desde entonces, forma parte del equipo. "Mi cuerpo está acostumbrado a madrugar lunes y miércoles", comenta Joyce, refiriéndose a su disposición para ir a nadar a la piscina del barrio, que estuvo cerrada debido a la COVID-19.

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Luther Gales

Luther, el presidente del equipo, es un policía jubilado y ex Marine que ha practicado deporte toda su vida. Le gusta bailar, tiene aspecto de dandy y, además, es entrenador. "Enseñamos a los más pequeños a nadar para que puedan salvar su vida y, posiblemente, la de otras personas", afirma Luther.

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Oliver Footé

"Aunque el equipo ya existía, mi llegada supuso una mejora", explica el hombre al que los miembros del equipo llaman "señor Footé" o "entrenador". Oliver es un entrenador exigente que empezó a hacer espectáculos acuáticos a los 9 años.

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Lettice Graham

Con sus 98 años, Lettice es el miembro de los Harlem Honeys & Bears de más edad. Aprendió a nadar después de jubilarse a los 64 años y afirma que su buena salud perdura gracias al tiempo que pasa en el agua.

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Oliver Footé

"Aunque el equipo ya existía, mi llegada supuso una mejora", explica el hombre al que los miembros del equipo llaman "señor Footé" o "entrenador". Oliver es un entrenador exigente que empezó a hacer espectáculos acuáticos a los 9 años.

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Lettice Graham

Con sus 98 años, Lettice es el miembro de los Harlem Honeys & Bears de más edad. Aprendió a nadar después de jubilarse a los 64 años y afirma que su buena salud perdura gracias al tiempo que pasa en el agua.

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Jean Miller

"Había evitado la natación toda mi vida", afirma Jean, hasta que un día los Harlem Honeys & Bears la vieron en una clase de aquaeróbic en la parte menos profunda de la piscina y la invitaron, a sus 63 años, a unirse al equipo. Ser parte del equipo la mantiene activa dentro y fuera de la piscina, ya que gracias a ello da clases a los jóvenes del barrio y participa en el desfile del Día de los Afroamericanos. "Cuando me uní al equipo, me di cuenta de que no solo hacía natación. También he avanzado en otros aspectos", explica Jean al hablar de la motivación que le da ser miembro del equipo.

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Video: Keenan MacWilliam y Orian Barki
Fotografía: Flo Ngala
Texto: Roxanne Fequiere

Reportado: septiembre 2020

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