NIKE FREE TR III ZAPATILLAS DE ENTRENAMIENTO PARA MUJER
FLEXIBILIDAD NATURAL PARA TUS ENTRENAMIENTOS
Las zapatillas de entrenamiento para mujer Nike Free TR III suponen una mejora con respecto a sus predecesoras porque ofrecen más comodidad y una sensación más parecida a la de entrenar descalza. El diseño actualizado combina elementos que mejoran la flexibilidad y la tracción específicos para entrenar con un peso más ligero y una parte superior más moderna, una combinación ideal para entrenar en el gimnasio o en un Nike Training Club.

Flexibilidad
Los profundos surcos de flexión contribuyen a que los movimientos sean más naturales para una sensación similar a la de correr descalza. La parte superior está confeccionada con materiales delgados y ligeros con costuras minimalistas para mejorar la flexibilidad en múltiples direcciones y que la amplitud de movimiento sea más natural.
Comodidad de perfil bajo
El diseño de perfil bajo te permite sentirte más cerca del suelo, con una entresuela de Phylite que sirve de amortiguación contra impactos con poco peso pero lo bastante resistente como para servir de suela exterior, lo que reduce drásticamente el peso total de las zapatillas.
Sujeción y ventilación
La espuma transpirable en la parte superior y las correas de sujeción internas en los laterales del antepié y el arco medial ofrecen una sujeción diseñada específicamente para el entrenamiento. La espuma elevada del puente añade aún más sujeción justo donde te hace falta.
Presión del cordón reducida
La nueva lengüeta ofrece más comodidad y se mantiene plana contra la parte superior del pie. Sus capas de malla superpuestas ayudan a reducir la presión de los cordones y proporcionan un ajuste más cómodo.
Más ventajas
El módulo del talón se adapta a diversas formas de talón para un ajuste cómodo. Diseño de tracción específico para entrenamientos de movimiento multidireccional. Piezas de caucho en el talón y el antepié para una mayor resistencia.

Orígenes de las Nike Free
Después de descubrir que los atletas de Stanford se habían entrenado descalzos en el campo de golf de la universidad, tres de los empleados más innovadores y creativos de Nike decidieron desarrollar unas zapatillas que proporcionasen una sensación de naturalidad y ligereza, la misma sensación que se tiene al ir descalzo. En 2002, examinaron a un grupo de hombres y mujeres mediante plantillas de medición de la presión sujetas a sus pies y cámaras de alta velocidad para capturar imágenes de los pies en movimiento.
El equipo se pasó ocho años estudiando los aspectos biomecánicos de la práctica de correr sin zapatillas. Los resultados permitieron comprender en profundidad el ángulo de aterrizaje natural del pie, así como la presión y la posición de los dedos, lo que ofreció a los diseñadores de Nike la oportunidad de crear unas zapatillas de running nada convencionales y de gran flexibilidad a partir de cero.


